Los dones del Espíritu Santo

Dones del Espiritu Santo

Mire cualquier iglesia vigorosa, y encontrará creyentes que están sirviendo de manera diligente al Señor, así como otros que no lo están.

Sin embargo, la Iglesia de Cristo no fue creada para parecerse a un evento deportivo con unos pocos participantes en el campo y muchos espectadores en las gradas.

Aunque algunos pueden no estar involucrados debido a la apatía, hay muchos cristianos que simplemente se sienten inadecuados. Pero las limitaciones de un creyente no son excusa, porque Dios ha provisto todo lo que necesitamos para servir con éxito.

Por nuestra propia cuenta, cada uno de nosotros está mal equipado porque las fuerzas y el talento humanos no son suficientes para servir al Señor.

Por lo tanto, Él nos ha dado a cada uno habilidades específicas potenciadas divinamente llamadas dones espirituales, para que las utilicemos en el trabajo para Cristo.

No podemos elegir cuál será nuestro don; esta es la prerrogativa del Espíritu Santo. Solo Él sabe con exactitud lo que quiere lograr, y nos capacita a cada uno de acuerdo con eso.

Los dones del Espíritu deben ser usados para el bien común de la Iglesia.

Aunque nos han sido dados a nosotros, están destinados al beneficio de los demás. Nuestra responsabilidad es comenzar a servir, y al hacerlo, empezaremos a descubrir lo unido que está en realidad el Cuerpo de Cristo.

 

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